PRFV. En una planta industrial, las superficies están expuestas a condiciones muy diferentes a las de cualquier otro espacio. La humedad, la limpieza frecuente, el tránsito, los golpes y las exigencias sanitarias hacen que la elección de los materiales sea una parte importante de cualquier proyecto de adecuación.

En este contexto, el PRFV (Plástico Reforzado con Fibra de Vidrio) aparece como una alternativa para el revestimiento sanitario de paredes y otros espacios que necesitan superficies resistentes, durables y fáciles de mantener.

Pero elegir un material no es el único desafío. Cuando una obra se realiza dentro de una planta que continúa funcionando, también es necesario planificar cada intervención, coordinar equipos y adaptarse a las condiciones particulares del lugar.

En SVC Construcciones tuvimos la oportunidad de llevar adelante una intervención de este tipo en una planta de Coca-Cola Argentina, donde colocamos aproximadamente 1.500 metros lineales de revestimiento sanitario de PRFV en distintos sectores.

La obra nos permitió conocer de cerca las posibilidades de este material y, al mismo tiempo, volver a poner en práctica algo que forma parte de nuestro trabajo desde hace años: desarrollar obras dentro de plantas industriales en funcionamiento, donde la organización y la capacidad de adaptación son tan importantes como la ejecución.

¿Qué es el PRFV y por qué se utiliza en plantas industriales?

El PRFV es un material compuesto por una resina plástica reforzada con fibras de vidrio. El resultado es un revestimiento liviano, resistente y preparado para ambientes donde la humedad, la limpieza frecuente y el desgaste forman parte de la operación cotidiana.

Para aplicaciones sanitarias, se utiliza para revestir paredes y otras superficies, permitiendo generar superficies continuas, impermeables y fáciles de limpiar, con una cantidad reducida de juntas.

Estas características hacen que sea una alternativa interesante para industrias donde las condiciones de higiene e inocuidad tienen un rol fundamental.

El Código Alimentario Argentino establece, por ejemplo, que en las zonas de manipulación de alimentos las paredes deben estar revestidas con materiales no absorbentes y lavables, ser lisas, sin grietas y fáciles de limpiar y desinfectar. El PRFV puede responder a estas necesidades, siempre considerando las características específicas del producto y los requisitos de cada establecimiento.

¿Qué beneficios aporta el revestimiento sanitario de PRFV?

Una de las principales ventajas del PRFV es que reúne características importantes para ambientes industriales exigentes.
  • Higiene y facilidad de limpieza: Su superficie continua y no porosa facilita las tareas de limpieza y reduce los espacios donde puede acumularse suciedad. Esto resulta especialmente importante en sectores que requieren lavados frecuentes o donde mantener determinadas condiciones de higiene forma parte de la operación diaria.

  • Resistencia a la humedad: También ofrece resistencia frente a la humedad y al desgaste, por lo que puede utilizarse en sectores húmedos, cámaras frigoríficas y otros ambientes sometidos a condiciones exigentes.

  • Durabilidad y bajo mantenimiento: En espacios donde las superficies están expuestas a un uso intenso, golpes o determinados productos químicos, contar con un revestimiento resistente puede ayudar a reducir reparaciones y tareas de mantenimiento.

Una superficie pensada para ambientes exigentes

Por eso, la elección del material no debería analizarse solamente desde el punto de vista estético. Es necesario considerar las condiciones reales del espacio: qué tipo de limpieza recibe, qué productos están presentes, qué temperatura alcanza y qué nivel de tránsito o exposición tendrá.

En definitiva, no se trata solamente de colocar un revestimiento, sino de elegir una solución adecuada para las condiciones de cada espacio.

¿Dónde puede utilizarse el PRFV?

Por sus características, el PRFV puede ser una alternativa para diferentes establecimientos y sectores donde existen altas exigencias de higiene y mantenimiento.

Entre sus aplicaciones se encuentran plantas de alimentos y bebidas, cámaras frigoríficas, industrias lácteas, cocinas industriales, laboratorios, industria farmacéutica, hospitales y depósitos, entre otros espacios.

1.500 metros lineales de PRFV en una planta en funcionamiento

En SVC llevamos adelante una obra de adecuación integral en distintos sectores de Embotelladora del Atlántico – Coca Cola, Córdoba Argentina, con el objetivo de mejorar sus condiciones constructivas, sanitarias y operativas.

El revestimiento sanitario de PRFV se colocó en aproximadamente 10 sectores, alcanzando unos 1.500 metros lineales. La intervención se complementó con la instalación de placas de fibrocemento, la aplicación de pintura epoxi de alta resistencia y diferentes terminaciones destinadas a generar superficies continuas, durables y de fácil mantenimiento.

Pero la complejidad de la obra no estuvo solamente en la cantidad de metros colocados.

El desafío de trabajar dentro de una planta sin interrumpir su funcionamiento

Cuando alrededor del área de trabajo existen líneas de producción, máquinas e instalaciones que deben continuar funcionando, cada intervención tiene que adaptarse a los tiempos y condiciones de la planta.

En este proyecto, los trabajos en sectores con líneas en funcionamiento se organizaron durante los fines de semana, cuando las máquinas estaban detenidas, o durante la semana cuando había pausas programadas. Cuando había máquinas cercanas al área a intervenir, se colocaban cobertores para protegerlos.

A esto se sumaron los desafíos propios de algunos espacios de difícil acceso. Hubo espacios donde fue necesario trabajar entre cañerías, tanques, máquinas e instalaciones existentes, utilizando equipos como JLG y andamios multidireccionales para alcanzar determinados puntos.

Cada condición requería planificación, pero también capacidad de adaptación durante la ejecución.

“Fue una obra que nos desafió desde el primer día. Requirió una gran coordinación entre equipos, una logística muy precisa y la capacidad de adaptarnos a una planta en funcionamiento.”Arq. Valeria Carranza

La planificación y la comunicación también son parte de la obra

Trabajar dentro de plantas industriales no es algo nuevo para SVC. Hace más de ocho años que desarrollamos obras en este tipo de entornos, donde cada intervención requiere adaptarse a una operación que continúa funcionando.

Esta obra volvió a poner en primer plano la importancia de la organización, la planificación y la comunicación en tiempo real.

Coordinar distintos sectores, definir los momentos adecuados para intervenir y adaptarnos a las condiciones de cada espacio requirió una comunicación constante entre nuestro equipo y el personal de planta.

“Sin dudas, el trabajo en equipo fue la clave para alcanzar el resultado esperado.”Arq. Valeria Carranza

Muchas veces fue necesario evaluar situaciones, conversar con diferentes personas involucradas y tomar decisiones importantes para poder continuar con el trabajo sin afectar la operación.

Porque en una planta industrial, planificar no significa solamente definir qué se va a hacer. También significa anticiparse, comunicarse y tener capacidad de respuesta cuando las condiciones cambian.

Una experiencia que nos permitió seguir creciendo

Cada obra tiene sus propios desafíos y también sus aprendizajes.

En este caso, trabajar con PRFV nos permitió incorporar nuevos conocimientos sobre las particularidades de este tipo de revestimiento y sumar herramientas para futuros proyectos.

Pero uno de los principales aprendizajes estuvo enfocado en la propia dinámica de la obra: la coordinación entre las personas, la planificación previa y la comunicación permanente fueron fundamentales para avanzar en un entorno donde las condiciones podían cambiar de un sector a otro.

El resultado también estuvo acompañado por una devolución muy positiva por parte de nuestro cliente. Desde el área de compras destacaron especialmente el trabajo en equipo, la predisposición y el compromiso demostrado durante el proyecto.

Para nosotros, esa devolución tiene un valor especial porque refleja algo que buscamos que esté presente en cada obra: las soluciones constructivas importan, pero también importa cómo trabajamos para alcanzarlas.

El material importa. La forma de llevar adelante la obra también

El PRFV puede ser una alternativa interesante para mejorar las condiciones de determinados espacios dentro de una planta industrial. Sus características de resistencia, durabilidad y facilidad de limpieza lo convierten en una solución a considerar cuando existen exigencias importantes de higiene, mantenimiento e inocuidad.

Pero elegir un buen material es solamente una parte del proyecto.

Para colocar este revestimiento dentro de una planta en funcionamiento, también es necesario comprender el contexto, anticipar interferencias, coordinar equipos, respetar los tiempos de operación y tener capacidad de respuesta.

Después de varios años trabajando dentro de plantas industriales, en SVC sabemos que cada espacio tiene sus propias particularidades y que cada obra requiere una planificación acorde a su contexto.

Esta experiencia con PRFV nos permitió seguir ampliando nuestra capacidad para resolver proyectos de adecuación en entornos industriales de alta exigencia.

 

Porque una obra bien ejecutada no es solamente la que alcanza el resultado esperado. También es la que logra hacerlo entendiendo el lugar donde se trabaja, respetando su dinámica y coordinando a todas las personas que forman parte del proceso.

¿Ya tenés definido un trabajo de revestimiento sanitario en tu planta? En SVC podemos acompañarte en su ejecución, adaptándonos a las condiciones y necesidades de tu operación.